Usain bolt

Velocidad en la ejecución del instrumento musical

Velocidad punta de ejecución.

En ocasiones nos obcecamos con una velocidad y no somos capaces de avanzar. Pensamos que la velocidad de ejecución sólo depende de nuestra agilidad con el metrónomo y no es así. 

Puede parecer que la manera de ganar velocidad es poner el metrónomo y ensayar cada vez más a más velocidad. Esto no es del todo cierto. Tocar un instrumento es como caminar, no podemos correr confiadamente si al caminar aún nos tambaleamos.  Por esa misma razón tocaremos más rápido cuan mejor toquemos despacio. Obtener una buena velocidad de ejecución precisa de: buena técnica, relajación, reflejos y mucha práctica.

Otro de los problemas de la velocidad es la velocidad en sí misma. En ocasiones queremos tocar más y más rápido, quizás la pregunta que nos tenemos que hacer es ¿para qué quiero tocar tan rápido? Salvo en obras concretas de virtuosismo nunca vamos a necesitar una velocidad excesiva. Muchos músicos se han dado cuenta de esto tarde. Tras pasar meses y meses practicando velocidades vertiginosas han llegado a la conclusión de que no sirve de mucho. A menos qué queramos hacer una competición… Y ya sabemos cómo acaban este tipo de eventos.

Esto se debe a varias razones. Una de ellas es que las canciones que solemos tocar no van a tanta velocidad, quizás semicorcheas a 120 bmp incluso a 180 bpm. Otra razón es que el oído sin educar no sería capaz de captar tantas notas en tan poco tiempo. Por todo ello te animo a caminar despacio y bien apoyado para más adelante poder correr sin necesidad de hacer sprints.

Espero este artículo te haya servido y haga replantearte si realmente necesitas tocar tan rápido o si es preferible perfeccionar otros detalles técnicos.

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